ESTE LUGAR

Este espacio nació despacio.
Como nacen las cosas que importan de verdad.
Quienes llegan hasta aquí forman parte de él.
Y por eso lo cuidamos.
Cada persona trae su historia, su forma de mirar, su manera de entender el mundo.
Todas son bienvenidas.
Incluso las que no coinciden.
Aquí hablamos de ideas, de emociones, de lo que nos atraviesa…
pero no de quienes lo cuentan.
Porque las personas no son un argumento.
Cuando las palabras dejan de ser refugio y se convierten en herida, ya no pertenecen a este lugar.
Y entonces, simplemente, desaparecen.
Este no es un espacio perfecto.
Es un espacio cuidado.
Y aquí, eso lo es todo.
